Claudia.

 

En la mesa en el centro del restaurante ’la Maison de Pierre’, el cual por cierto es el mejor restaurante francés de la ciudad, se encontraba Daniel observando fijamente a Claudia, su novia de hace tres años, quien platicaba animósamente sobre su trabajo, o el Yoga, o la verdad quien sabe, Daniel no estaba poniéndole mucha atención; Y es que mientras sus ojos se enfocaban fijamente en ella su mente no podría estar en un lugar más lejano. Le sudaban las manos, le temblaba el pie y constantemente palpaba con su mano el bolsillo interior de su saco, en el cual descansaba el anillo de compromiso que solía pertenecerle a su abuela pero que, con suerte, cambiara de dueña esta noche.

Si bien pedirle matrimonio a tu pareja es suficiente razón para estar nervioso, Daniel tenía el agregado de que esta no era la primera vez que lo intentaba. Cuatro veces este mes había planeado la propuesta, y en cada una de ellas un imprevisto terminó por arruinar sus planes. En la primera se enfermó su suegra, en la segunda a ella le picó una abeja en el picnic que había organizado y, como es alérgica, la tuvieron que llevar al hospital. Para la tercera clausuraron el restaurante en el que iban a cenar por violaciones al código de salubridad. Y en la cuarta y más reciente todo salió bien, a excepción de que a Daniel se le olvidó traer el anillo.
Tanto su paciencia como su cuenta de ahorros se iban se iban agotando con tantas citas perfectas falladas, y Daniel empezaba a creer que era el destino quien impedía que concretar la propuesta, y que en realidad él y Claudia no debían estar juntos. Ésta quinta vez era la vencida.

-¿Qué opinas?- La pregunta de Claudia lo regresó a la Tierra.
-Perdón amor no te estaba escuchando…-
-¿Estás bien?
-Si, esque tengo algo que decirte…-

Era ahora o nunca, metió su mano en su bolsillo y sostuvo el anillo con mucha fuerza, y lentamente se empezó a incar, repitiendo una y otra vez en su cabeza las palabras que iba a pronunciar.
‘Claudia, me haces la persona más feliz del mundo y, si me lo permites, voy a dedicarme el resto de mi vida a hacerte sentir de la misma manera…’

-Manos arriba todo el mundo, esto es un asalto!- Un grupo de ladrones armados irrumpieron el lugar y empezaron a gritar órdenes antes de que Daniel hubiera dicho una sola palabra.

-¡Quiero que saquen todo su dinero, cartera, celular y joyas y los pongan en estas bolsas!-

Lo mejor hubiera sido esconder el anillo, no habría manera de que los ladrones supieran de el, pero Daniel se quedó paralizado por la sorpresa con la mano extendida y el anillo claramente visible; no pasaron ni quince segundos cuando uno de los rateros ya estaba enseguida de su mesa demandando que pusiera el anillo en su bolsa.

Este era el fin, una señal clara del destino que este compromiso nunca iba a pasar. Y por no hacer caso en las citas anteriores ahora iba a perder también el anillo de su abuela. Volteó a ver a Claudia. Pobre Claudia, solo observaba en estado de shock a su novio, al ratero y al anillo.

Claudia era perfecta, ¿Por qué el destino no habrá querido que estuvieran juntos? Ella era su mejor amiga, su cómplice, cuando Daniel estaba con ella se sentía poderoso, como si no hubiera nada en el mundo que no pudiera lograr. Ya hasta le había puesto nombre a sus hijos, Dianita y César,  y había escogido la casa perfecta en los suburbios donde los iba a criar.

Fue en este momento que a Daniel se dió cuenta que, aunque tuviera que intentarlo trescientas veces, no podría vivir sin concretar esa propuesta. Claudia era perfecta y no la iba a dejar pasar. El destino se podía ir a chingar a su madre. Y en un movimiento repentino se metió el anillo a la boca y se lo tragó.

Súmamente enojado el ladrón lo agarró del cuello y lo arrastró hacia el baño, lo empujó hacia los lavabos y le ordenó gritando que vomitara el anillo.
-¡Tienes tres segundos para que me entregues ese anillo o te mato, entendiste!-
Daniel solo asintió.
-¡Uno!…¡Dos!
-¡Vámonos que ya viene la policía!- otro ladrón entró al baño cargando una bolsa seguramente llena de objetos ajenos.
-¡Déja que este cabrón se saque el anillo! - respondió el que tenía a Daniel contra el lavabo.
-¿Para que quieres un anillo todo vomitado? ¡métele un chingazo y vámonos!

Dicho y hecho el ladrón golpeó a Daniel en el estómago y lo dejó tirado.

-¿Porqué hiciste algo tan estúpido?- Claudia había entrado corriendo al baño, sumamente agitada por obvias razones.
-No podía dejar que se lo llevaran, si no nunca nos ibamos a poder casar y Dianita y César nunca iban a nacer y…- Le llegó de golpe el razonamiento a Daniel de lo idiota que fué al desobedecer al ladrón, de pura suerte seguía vivo.

Claudia lo tomó de las manos, lo miró a los ojos, y dijo:
-Hazlo ahora..-
-¿Qué?
-Pídeme que me case contigo.
-¿Y el anillo?
-No importa, tu hazlo.
-¿quieres casarte conmigo?
Claudia sonrió perfectamente, como solo ella lo hace.
-Eres un idiota- contesó- Si, si quiero. Pero no vuelvas a hacer una estupidez como esta, no querrás dejar a Dianita y César sin papá.

La propuesta de matrimonio perfecta resultó ser en el piso del baño del mejor restaurante francés de la ciudad, con el anillo resguardado en el estómago del novio.

-¡Y vas a tener que conseguir otro anillo eh! - dijo ella finalmente en tono de broma.- Porque no quiero ni imaginarme cómo lo vas a sacar…-

Virgen

(*Escrito en una noche de ebriedad y heartbreak, al sonido de Kanye West)


 


En el centro comercial, la madre busca entre un perchero lleno de ropa una talla que le quede. El lugar esta llenisimo, producto claro de la cercania  la epoca navideña, todo mundo haciendo sus compras de ultimo minuto.
La madre es joven, bien vestida, obviamente trabajadora. Sus ojeras y sus arrugas contrastan con el resto de su joven aspecto, criar a un hijo te madura, envejece.
Su hijo, de unos 5 años, 6 maximo, es restringido de la mano por la madre. El solo quiere pasear, entrar a la tienda de juguetes que opasaron camino a esta boutique. Pero hay demasiada gente, no es seguro dejarlo solo. Justo cuando la madre encuentra la talla que busca, se desprende un segundo de su hijo para tomar la prenda y verla mas de cerca. Se sonrie satisfecha. Estira la mano para volver a agarrar a su hijo… pero este ya no esta.
La madre intenta mantener la calma, pero cada segundo que no lo ve la adrenalina aumenta y con ella la angustia.
Pasados 15 minutos, y ni rastro del niño, seguridad buscando pero nadie encuentra nada, la madre hace lo unico que le queda por hacer… rezar. 






“Estoy embarazada” Me dijo, con un tono expectante, un poco emocionada, como si esperando que su entusiasmo y tranquilidad me convenciaran de lo bueno de esta situacion, como si fuera algo querido y pedido, y que asi no hiciera mas preguntas. Intentando convencerme, con su puro tono de voz y su mirada feliz y tranquila de que esto era lo mejor que pudo haber pasado, que no era fuera de lo comun y que debia aceptarlo y disfrutarlo. El efecto fue todo lo contrario. Tanta emocion, tranquilidad y matter-of -fact-es hizo corto circuito en mi cabeza que simplemente no podia entender porque, tan alegremente, me presumia que estaba esperando un hijo que obviamente no era mio. Porque nunca habiamos tenido sexo.
Mi relacion, mi novia de dos años me estaba confesando entre lineas su infidelidad y presumiendo el infortunado producto de esta con una calma tal que no cabia en mi cabeza.
Solo me le quede viendo unos segundos. Esperando que fuera una broma. Pero la conozco demasiado cmo para reconocer su sarcasmo o sus mentiras. Simplemente no tenia sentido…
“Que?” es todo lo que pudo salir de mi boca. Necesitaba mas datos que procesar.
Sonrio.
Una sonrisa quebrada.
COmpleta y absolutamente sexy.
Una sonrisa preocupada, una sonrisa de resignacion, pero a la vez una sonrisa de esperanza.
”Es un milagro” me dijo. Semejante mierda.
“No entiendo…” Que podia decir? Esto no era normal.
La perdida de la virginidad es un pequeño paso que abre un sinfinn de posibilidades. La gota que derrama un vaso, el primer toque de una droga. Y hasta a donde a mi respetaba la virginidad de ella habia sido cuidad y resguardada en una boveda que solo yo, algun dia, tendria el privilegio de abrir. Era un pacto entre ambos, un secreto guardado , un armisticio.
No es necesario explicar que la prococreacion y la virginidad solo han ido de la mano una vez, y todos sabemos que paso con  esa histora.

“Tuve un sueño, extraño, soñe precisamente esto, que iba a esperar un hijo, sin hacer… tu sabes, y aqui estoy, el sueño es real, es un milagro!” Hizo una pausa… muy importante “NUESTRO MILAGRO”. No soy ningún idiota.

Era una mentira increiblemente inegeniosa. De esas que no se dicen, porque es imposible que sean verdad. Al grado que el decirlas suena completamente estupido… lo que le quita el sentido de ser mentira. No se si me explico.
Hay cosas tan improbables, imposibles, excusas tan estupidad que la unica razon por la que alguien las diria es porque no esta mintiendo. Porque hacerlo si nadie lo creeria?

Yo la conozco. Es increiblemente lista. Es en parte por eso que la amo tanto. Y es porque la amo tanto que me ofende de sobremanera semejante mentira. Porque no me queda de otra, que creerle. Pero no soy ningun idiota. Y ni siquiera un idiota seria capaz de tragarse semejantes asumpciones.

“Crees que estoy tonto?” suavizar las palabras. Pendejo es lo que estaba pensando.
Se le corrio una lagrima, pero la sonrisa seguia. Como si intentara, con todo su ser, mantener la mascara de esperanza, lo unico que podia convencerme de que no mentia, mientras que su mente se daba por vencida, y tal tristeza interna, la que sabia lo absurdo de su posicion, se verti ahacia el exterior en forma de agua y sal.

Lucia sumamente fragil. Sumamente hermosa.

No defendio mas su argumento. Yo necesiba otra explicacion,  y ella no me la iba a dar. Se encogio de hombros. No tengo nada mas que decir me dijo con el cuerpo.

Silencio.



***

Siempre dijimos que lo nuestro fue amor a primera vista. Que desde esa ves que nos vimos, cada quien con pareja en ese entonces, supimos que entre nosotros iba a ocurrir algo especial. Siempre creiste que habia sido el destino, y siempre te di la razon. Y siempre estuve mintiendo. Yo no creo en esas cosas. La primera vez que te vi, de la mano de ese idiota , honestamente, lo primero que pense fue ‘Te quiero cojer’. Lo segundo ‘Ese wey, quienquiera que sea, no te merece.’ Nadie te merece, y por eso te eves obligada a conformarte. Y gracias a Dios, en el que no creo,  decidiste conformarte conmigo. No hay otra razon para semejante mentira. Tan humillante. Simple e ingeniosa. Y cruel.

Odio tus dientes. Odio tu voz. No te pareces nada al prototipo de mujer perfecta que diseñe en mi mente. Y sin embargo estoy seguro que desde hoy buscare tu aparencia en cada  mujer que conozca. Me amoldaste a ti.

Me retracto de lo dicho, eso no fue lo primero que pense. Esos fueron desvarios ebrios y ardidos en el bar en el que me encuentro. Lo primero que senti fue miedo. Miedo a probarte. Porque te probe y ya nunca te pude dejar.

Nunca cuestione tu decision sobre el sexo. nunca pregunte por tu pasado. En lo que al mundo constaba, tu y yo eramos virgenes desde el momento en que nos comprometimos el uno al otro. Un pacto sellado con las manos, con los labios, y con los ojos.



***

Una semana antes.
Solos.
En su casa.
Me miro con unos ojos de lujuria fingida. Una sensacion que nunca habias experimentado y por tanto no sabias como fingirla. Te quisiste entregar a mi. Fuiste directa casi te creo. Pero te conozco demasiado, y no te iba a permitir cometer semejante error. No es que no te deseara, es que deseaba mas que el sentimiento fuera mutuo. Y yo no creo en tu cuerpo, creo mas en tu mirada.


***


Seis shots encima. El doble de cigarros. A eso se debe tanto delirio.
“La respuesta es simple” -dijo Brenda, la unica amiga a la que le confio estas cosas- “todo se reduce a si confias en ella o no…”.

Amar es confiar. Mas que compartir, mas que platicar, mas que aprender y mas que sufrir. Todo se reduce a eso.

Una anecdota estupida, Brenda siempre me las cuenta para que entienda mejor lo que quiere decir. Y de pasada sacarme una sonrisa: “Yo nunca crei que Snape fuera malo, aun cuando Rowling trato tanto de convencernos el Half Blood Prince. Aun cuando Mato a Dumbledore… porque? por algo que dijo Lupin: ‘Todo se reduce a si confias en Dumbledore o no. El confia en Snape, y por tanto yo tambien’. Yo tambien confiaba en Dumbledore y, por tanto confio en Snape.”

Brenda. Todo habria sido mas facil si me hubiera mejor enamorado de ella.
Amor= confianza, en eso se basa el amor a Dios, la fe religiosa. Si creyera en Dios, claro esta. Que no creo.

Todo seria mas facil si bajara un Angel y me dijera que es lo que debo hacer.









Si te amo, confio en ti. No hay de otra.









“Porque tu crees, yo creo. Porque tienes fe, yo tengo fe…” te dije cuando te volvi a ver.
“Cuenta conmigo.”






Acabo de rezar pero no abrio los ojos. Es en estas situaciones cuando es mas dificil tener fe. Respiro profundamente.



Reunio el valor.




Abrio los ojos, y ahi estaba. De la mano de un viejito con lentes de botella.
Se lanzo de inmediato a abrazarlo.

“Estaba conmigo en mi tienda de rompecabezas, su hijo nos tenia maravillados con sus historias de como iba a conocer el mundo cuando creciera.”
“Es alguien sumamente especial ese muchacho”

No era necesario que alguien se lo dijera.















Arte

“Era poco lo que podía ver, pero alcancé a distinguir a una estudiante reflejada en el espejo. Y al verla mi vida cambió por completo…”


“Intentas… transmitir tu ira interna… verdad?” Fué lo que me dijo Laura. Tonta e incultamente.
“No!” se me salio un grito desesperado. “Ni tu, ni el idiota del profesor, ni nadie entiende!”
“Bueno pero no te enojes!”, contestó Laura, otra vez tonta e incultamente. Luego, completamente hipócrita a lo que acababa de decir, me mostro con su cara que ella era la que se iba a enojar, se dio la media vuelta y se fue.
 
‘No te enojes?’ Tonta e inculta Laura, lo que yo expresaba no era enojo, sino frustración; Frente a mi estaba la que consideraba mi obra maestra, una pintura cuyo concepto había surgido de un sueño, y cuya realizacion había tomado varias noches… en ella había vertido mi alma, había expresado un sin fin de emociones… era una sublime critica social, y todo lo que la gente parecía captar era “ira y descontrol”.
 
Me encontraba el pasillo de exposiciones de Bellas Artes, rodeado de pinturas mediocres e inferiores, pero había sido la mía la que había obtenido la menor calificaciín. Nadie entendía lo maravilloso, lo excepcional, lo profundo de mi pintura, y era esto lo que me frustraba.
 
No podía soportar mas la humillación de ver a los demás estudiantes detenerse a contemplar las demas pinturas, para llegar a la mía y solo darle un vistazo de mal gusto… Lo mejor sería irme a casa.
 
Saliendo del pasillo vi acercarse a mi profesor, y al voltear al otro lado evitándolo me percaté de algo que encendió mi curiosidad; Una de las jóvenes estudiantes de ballet de la Sra. Charin iba tarde a su clase y en su descuido había dejado la puerta del salón entreabierta.
 

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“I love how she makes me feel. Like anything’s possible, like life is  worth it.”


“I love how she makes me feel. Like anything’s possible, like life is worth it.”

Espacio en Blanco

“…pero no por eso es que mi mundo entero gire a tu alrededor”

 
Ahí estaba yo. Sentado en mi lugar mero arriba de las gradas de la especie de escenario, asientos individuales pero sumamente incómodos, y sumamente empinadas. El lugar estaba lleno y a la altura a la que estaba no podía evitar el vértigo, pero eso no me importaba. También estaba sumamente alto como para ver bien el escenario, pero eso me importaba menos. Todos eran novatos, todos menos yo, y eso significaba que estabas ahi. Y de ti me estaba escondiendo.
 
Ya había empezado la primera parte de la competencia y ya íbamos tarde. En el carro mi equipo y yo dábamos la vuelta, mi estatus de veterano me aseguraba ser el líder por su puesto, pero era poco el caso que me hacia la conductora quien cobardemente hacia tiempo evitando lo mas posible empezar la competencia. Era una carrera, y cuando por fin nos estacionamos los demás equipos ya estaban sumamente adelantados. Pero yo no me iba a rendir tan facilmente. Alenté a mi equipo a competir, pero mi esfuerzo, como suele ser, no fue suficiente.
 
Ahí estabas, charlando, no te quería ver pero no pude evitarlo. Me volteé rápidamente, distraer mi atención y disimular mi ansiedad hablando con raul. Fue completamente instintivo, no fue mi intención consciente pero solté mi almohada y te paso por encima. Te agachaste un centímetro y paso apenas sin tocarte. Volteaste inmediatamente, señal obvia de que tu tambien me habías estado observando, y gritaste despectivamente “Por dios, GET A LIFE!”.

Anunciaban entonces el segundo concurso, el típico collar de donas que había que devorar. Intente prepararme mentalmente pero no me pude concentrar.

Fue un accidente, no tienes porque ser tan exagerada, mi almohada se solto nadamas y no es mi culpa que haya tenido la poca fortuna de que apenas rozara tu cabeza, pero no por eso es que mi mundo entero gire a tu alrededor. Le contaba a Raul, de nuevo en las gradas, mas alto esta vez que la ultima, pero esta vez sabia donde estabas, te habías puesto a propósito en la fila debajo de la mia y hablabas con uno de tus amigos, fuerte y claro porque sabias que no podía evitar escucharte.
“Y tu, lo has hecho en un avion?” le preguntaste a tu amigo de enseguida.
“No”
“Yo si”, dijiste en tu tonito picaron tan caracteristico, te sonreiste y te recostaste en la silla. No quise escuchar mas.

Estaba yo abajo, en el escenario, oyendo al presentador anunciar con orgullo que estos eran los próximos participantes de la mas reciente generación de la academia, mientras en el fondo se escuchaba el famoso pero antiguo himno de la academia. En mi lugar en las gradas, a unos cuantos asientos a mi derecha un novato emo había recitado una canción genial que resultaba familiar y de tal manera que comprobaba inmediatamente su talento para la competencia. Todo este estadio lleno serian en cuestión de dias mi competencia a quienes deberia derrotar. En los próximos días ellos mismos se verian entre ellos como enemigos y harían lo posible por sobrevivir, pero por lo pronto todos gritaban y celebraban como hermanos.

Finalmente note que el incesante himno de la academia que resonaba en mi cabeza no procedía de las personas ni de las bocinas, sino que provenía del cielo, lo que no tenia otra explicación mas que el radio estaba prendido, como todos los días a las 9 am; Estoy soñando.

Toda la multitud me volteó a ver al mismo tiempo, con cara de reproche y vergüenza, y poco a poco todos fueron desapareciendo. Siguió el escenario, las pantallas, las gradas, el fondo, y no quedo mas que blanco y tu. Parados frente a frente en este universo vacío dentro de mi subconsciente cai en cuenta de que podia, por primera vez en mi vida, decirte todo lo que nunca había podido.

Que te odio, que siempre te he odiado, que eres una persona despreciable que siempre sobreestimo lo que sentia por ti y que me arrepiento firmemente de alguna vez haberte conocido.Que olvidandote a ti olvide a la vez una gran parte de mi, al grado que ya no creo ser quien según yo soy. Esa parte que solo sale a relucir durante mis sueños. Que dejando toda cursilería atrás y en el mas serio de los sentidos te confieso que el desde el primer momento en que te vi supe que me iba a enamorar, y eso solo me vuelve mas patético. Que te extraño y en veces considero que la paz mental que he obtenido no vale nada y que tal vez aceparía de nuevo tu locura a cambio de tu presencia. Que eres la segunda persona mas genial que he conocido y que odio saber que por mas que lo llegues a desear gracias a tu ego te vas a alejar para siempre. Y que lo único que alguna vez desee cambiar de ti fue el que no me quisieras.

Pero no lo hice. Sin mirar te diste la vuelta y caminaste hasta el blanco infinito y yo me quede ahí parado mirandote. Y desee despertar pero no pude. Y hasta el momento tengo miedo de volver a dormir, porque no quiero volver a soñar. Porque creo que sí fue mi intención arrojarte mi almohada, y que aun sabiendo las consecuencias que eso trae aun así lo volvería hacer. Y porque soñar contigo es mas cansado que el mundo real, que aunque no te de permiso sigues sintiéndote con el derecho de invadir mi mente por las noches y porque a la vez tengo miedo de que esta sea la noche en que finalmente no estes, y no sabre que hacer entonces…

Main theme from the Inception soundtrack. Awesome movie…

“Have you ever lost someone you love and wanted one more conversation, one more chance to make up for the time when you thought they would be here forever? If so, then you know you can go your whole life collecting days, and none will outweigh the one you wish you had back.”

~ Mitch Albom, For One More Day (via gatekeeper) (via mistikos)

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